MAFISSA, situada en 44 y 184 de la localidad de Olmos, es la textilería en la que los obreros no bajaron los brazos, tras el conocimiento público de la problemática.
En los últimos meses hemos tenido noticias de un conflicto que se venia gestando años atrás, pero que resurgió con fuerza en los primeros meses de este año.
El conflicto se originó en un comienzo por el pedido de aumento salarial de los empleados de MAFISSA; la textil no sólo se negó a este petitorio sino que además efectuó despidos en masa. Ante esta acción los operarios tomaron la decisión de realizar paros hasta llegar a la toma de la fábrica, impidiendo el normal desarrollo de la misma.
El conflicto comenzó a mediados de 2005 y alcanzó su punto crítico este año tras los insistentes reclamos de aumento del 20 por ciento en el sueldo básico y así alcanzar el valor de la canasta básica, ya que el mínimo que cobra un trabajador de esa planta es aproximadamente de 1300 pesos (Según referencia el sitio http://www.anred.org/article.php3?id_article=2466). Esto sumado a la exigencia de mejoras en las condiciones de trabajo. Un ex empleado de la empresa lo pone de manifiesto (http://www.anred.org/article.php3?id_article=2466): “vine acá porque me queda cerca de mi casa, entré hace 4 años y viví la presión, el maltrato que hay adentro con los jefes, laburar como perro, quemarte con los químicos y que nadie venga a ayudarte, esto era un trabajo de mierda”.
Sin embargo, la lucha en la que se han encaminado ha servido para dar a conocer a la sociedad las problemáticas que sufren los trabajadores en las grandes empresas. Uno de los claros ejemplos fue lo ocurrido en Buenos Aires con el Casino flotante, donde se atrincheraron en la puerta de las instalaciones para no perder su puesto de trabajo y lograr un acuerdo en lo que reclamaban. De esta manera también pretenden lograrlo dichos obreros de la textil, en la que su dueño, Jorge Emilio Curi, parece hacer oídos sordos.
No obstante, a pesar de las trabas constantes que se les han puesto, los obreros han podido mantener su convicción y lograr que se incorporara a parte del plantel de la empresa, pero la lucha aún continúa por los que quedaron afuera.